Fuente: ROCKFM
Guns N’ Roses fue el gran cabeza de cartel de Download Festival 2026 junto con Linkin Park y Limp Bizkit. Se trata de la único concierto que los Guns N’ Roses actuarán en Reino Unido dentro de la gira mundial que arrancó en abril. Axl Rose, Slash y Duff McKagan salieron a lo grande con su legendario «Welcome to the Jungle» y, a partir de ahí, fueron interpretando una variedad de clásicos más un puñado de versiones. El set incluyó canciones nuevas como «Nothin» y «Atlas«, dos temas que ya habían tocado en los primeros conciertos de la gira tras su lanzamiento en diciembre. (via NME)
Pero si algo definió el concierto, fue la amplitud del repertorio: “It’s So Easy”(1987), “You Could Be Mine” (1991), “Mr. Brownstone” (1987) , “Estranged” (1994), “Civil War” (1990), “Rocket Queen” (1987), “Coma” (1991), “Sweet Child O’ Mine” (1987), “Don’t Cry” (1991), “November Rain” (1992), “Nightrain” (1987) y el cierre con “Paradise City” (1987).
Entre las versiones, aparecieron “Slither”, de Velvet Revolver; “Live and Let Die”, de Wings; “Knockin’ on Heaven’s Door”, de Bob Dylan; “Sabbath Bloody Sabbath”, de Black Sabbath; “Black Leather”, de Sex Pistols; y “Wichita Lineman”, escrita por Jimmy Webb.
La cita también sirvió para seguir poniendo a prueba a esta nueva etapa de la banda sobre la carretera. Estas fechas son las primeras desde la salida del batería Frank Ferrer después de casi dos décadas, y también llegan sin la teclista Melissa Reese, que anunció antes del inicio del tour que no estaría presente por motivos personales. El repertorio de Download confirma además una tendencia clara en esta gira: Guns N’ Roses está abriendo el abanico. Ya en Monterrey habían tocado por primera vez en directo “Nothin’” y “Atlas”, y en São Paulo recuperaron “Bad Apples” por primera vez desde 1991.
En definitiva, Guns N’ Roses convirtió Download 2026 en una noche de resistencia, repertorio largo y reafirmación. Veinte años después de su último gran asalto a Donington, la banda volvió a presentarse con la misma idea de siempre: tocar mucho, tocar grande y salir de escena dejando claro por qué sigue siendo uno de los nombres centrales del hard rock de estadio.
