La cantante de jazz y soul Nina Simone ha muerto a los 70 años en su domicilio de Carry-le-Rouet, en el sur de Francia, según ha anunciado su representante, Clifton Henderson. Simone se hizo famosa por sus versiones de George Gershwin y gracias a ‘My baby just cares for me’. Pero, sobre todo, fue siempre la voz de los oprimidos y de la reivindicación negra en EEUU.
Simone, que alcanzó el éxito con canciones a favor de los derechos civiles y con sus intepretaciones de gospel y de baladas de George Gerswhin, nació el 21 de febrero de 1933 en Tryon, una localidad segregacionista de Carolina del Norte, pero vivía en Francia desde hace ocho años. Incluso había incorporado canciones del belga Jacques Brel a su repertorio.
La cantante llevaba enferma algún tiempo, según ha contado su representante, Clifton Henderson.
Su verdadero nombre era Eunice Kathleen Waymon. Era la sexta de ocho hermanos, hijos de un obrero manual y una sirvienta doméstica. A los cuatro años ya tocaba el piano y junto con sus hermanas cantaba en el coro de la iglesia metodista que su madre dirigía.
Con sólo 10 años, dio su primer concierto de piano en la biblioteca de la ciudad, donde conoció su primer éxito y, de paso, sufrió su primera experiencia racista: durante el concierto, sus padres fueron apartados de la primera fila para acomodar a unos espectadores blancos. Éste y otros episodios similares incluyeron en su carácter rebelde y su futuro compromiso con la libertad y por los derechos de los afroamericanos en Estados Unidos.
